Es semana de carreras en el deporte español, pero no de Fórmula 1 porque Fernando Alonso ha cambiado el rumbo y se dedica a explorar nuevos horizontes. El domingo puede ser campeón del mundo de Resistencia, un deleite para su palmarés después del chasco de la eliminación en las 500 Millas de Indianápolis. En las 24 Horas de Le Mans, prueba histórica que conquistó el año pasado, cierra su ciclo con Toyota, pues ha decidido que no disputará el Mundial de Resistencia en 2020.

En el WEC Alonso tiene el mejor coche, el Toyota 8, y un único rival, el Toyota 7 que conducen Conway, Kobayashi y «Pechito» López. «Tenemos el coche más rápido, el más robusto; los dos Toyota, el 7 y el 8, parten como favoritos; así que será un reto contra nosotros, de alguna manera; y un reto contra la carrera».

Cuando quedaban 45 minutos para terminar la segunda sesión, Mike Conway tuvo un accidente con el coche 7 al impactar con cierta violencia con el 31 que conducía el mexicano Roberto González. Un contratiempo para el enemigo de Alonso. Pese a ello, el Toyota 7 marcó el mejor tiempo de la sesión con 3.17:161. El coche de Alonso clasificó cuarto, con un mejor registro de 3.19:632.

Alonso y sus compañeros Buemi y Nakajima tienen 31 puntos de ventaja respecto al otro Toyota, por lo que un séptimo puesto en Le Mans le bastaría para asegurarse el título mundial. Si no se retiran por accidente o avería, el campeonato será suyo.

«A pesar de que el año pasado ninguno de los dos coches tuvo problemas, tenemos que estar preparados para ejecutar la carrera con el menor número de errores posibles. Le Mans es un evento muy especial», dijo el asturiano en declaraciones a su equipo. «En Le Mans puede ser que no acabes la carrera. Y si no acabas, dices adiós al campeonato».

Queda claro que a Alonso le seduce volver a ser campeón del mundo. «Después de haber ganado una vez Le Mans, ser campeón del mundo va a ser más bonito, incluso más que ganar dos veces esta carrera».

El asturiano cada vez manda mensajes más lejanos a la Fórmula 1, donde parece atisbarse una entrada para regresar. «Creo que en tecnología los coches de Resistencia están un paso por delante de la Fórmula 1. Todas las restricciones que han ido poniendo en los últimos diez años, han limitado la tecnología».

Se le preguntó a Alonso por una categoría nueva de la que nunca se había hablado, el DTM (campeonato alemán de turismos). «Lo mismo dentro de dos años estoy cansado del automovilismo. Ahora mismo, a corto plazo (el DTM), no entra entre mis ideas».

Después de los entrenamientos, volvió a hablar el asturiano. «La base de trabajo es buena y espero que podamos seguir progresando. Hay 62 coches, récord en esta prueba, y sabemos que pasarán cosas en la carrera. Hay que estar tranquilos. Intentaremos no tomar riesgos con el tráfico».

«El coche ya ha corrido aquí tres años y conocemos muy bien el circuito, el Toyota hibrido se comporta aquí fenomenal, ha nacido para correr en Le Mans. Tenemos todo bastante bien preparado, pero son 24 horas y ya hemos visto el peligro de los toques», indicó el español.