“Si EE.UU. continúa retirándose unilateralmente de los acuerdos, Rusia adoptará una serie de medidas de represalia, incluidas las militares”, ha aseverado este domingo el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, quien ha manifestado que Moscú está alarmado por los “intentos de chantaje” de la Casa Blanca.

El diplomático ruso lanzó este aviso luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el sábado su decisión de retirar a su país del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio Washington-Moscú (INF, por sus siglas en inglés) firmado en 1987 por Estados Unidos y la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Tras participar en un mitin electoral en el estado estadounidense Nevada, Trump afirmó a la prensa que EE.UU. “va a tener que desarrollar esas armas”, a menos que Rusia y China acepten un nuevo tratado que sustituya INF.

De este modo, Washington cumple con su amenaza de abandonar el convenio de reducción de las armas nucleares que había anunciado a principios de mes bajo el pretexto de que Moscú estaba violando los términos del tratado.

EEUU asesta duro golpe a la seguridad global con retirada del INF | HISPANTVLa salida de EE.UU. del Tratado INF es el segundo golpe más fuerte contra la estabilidad estratégica global, declaró el senador ruso Alexei Pushkov.

El vicecanciller ruso remarca que las acusaciones de Washington a Moscú en torno al INF no solo son infundadas, sino que buscan ocultar las propias violaciones de EE.UU. al pacto.

“Rusia continuará insistiendo en el diálogo con EE.UU. para resolver las diferencias surgidas en torno al tratado INF”, ha avanzado Riabkov, al tiempo que manifiesta la condena de Moscú a los recientes intentos de la Casa Blanca de persuadir al Kremlin para que haga concesiones sobre la estabilidad estratégica.

En mayo, Trump ordenó a su secretario de Estado, Mike Pompeo, preparar un paquete de sanciones a Rusia en respuesta a las presuntas violaciones del INF, tratado que prohíbe el desarrollo, despliegue y prueba de misiles balísticos o de crucero lanzados desde tierra, con rangos de medio y corto alcance.

Rusia ha negado en repetidas ocasiones que esté incumpliendo las disposiciones de dicho tratado y ha advertido de que la salida de Washington del pacto podría dar inicio a una carrera armamentística.